Bombos, tambores, pancartas, disfraces y ritmo de fiesta. Lo que podía parecer el ensayo de una comparsa eran, en verdad, las jornadas de intercambio del proyecto “Empresas Juveniles”, evento que, entre el 29 y el 30 de julio de 2017, reunió a más de mil jóvenes de 15 a 17 años con ganas de innovar, emprender y solucionar problemas en sus comunidades.

Organizadas por la Fundación DESEM Jóvenes Emprendedores con el apoyo de Vitale –el agua de Coca-Cola en Uruguay–, la 27° edición del encuentro se realizó en el colegio St. Patrick's de Montevideo. Alumnos de escuelas públicas y privadas de todo Uruguay se reunieron para exponer sobre empresas creadas por ellos mismos, recibir capacitaciones de acuerdo al rol que desempeñan en sus emprendimientos, intercambiar experiencias y divertirse. Además, en esta ocasión los adolescentes pudieron participar de la primera edición del Concurso de Ideas Vitale.

“Montevideo Refrescos y Coca-Cola son socios estratégicos de DESEM desde hace 27 años, pero esta es la primera vez que desarrollamos un concurso junto a Vitale. Me parece espectacular porque la propuesta va en línea con lo que nosotros queremos de los jóvenes: que sean innovadores, creativos y, sobretodo, que sepan que confiamos en ellos para dar soluciones a problemas en sus comunidades”, explica Pablo Marroche, Director Ejecutivo de DESEM Jóvenes Emprendedores.

Un jurado integrado por expertos en responsabilidad social, trabajo comunitario, medio ambiente y otras áreas afines, eligió dos ganadores de entre 57 proyectos presentados. Se trata de las empresas juveniles Paff, del Instituto Juan XXIII, y Bopuff, del Colegio Pío IX, que recibirán un capital semilla de $3.000 para desarrollar sus ideas y poner sus negocios en práctica.

“Entendemos que la sustentabilidad es el camino que debemos tomar para garantizar un futuro prometedor a las próximas generaciones. A través de este concurso, Vitale refuerza su compromiso con el cuidado del medio ambiente y con la innovación como motor para el desarrollo de la comunidad”, manifestó Patricia Filluelo, gerente de Marketing de Montevideo Refrescos, embotellador de la compañía Coca-Cola en Uruguay.

Ideas ganadoras

Los equipos debían presentar un proyecto que tuviera un alto impacto comunitario, y que cumpliera a la vez con el desafío de ser social, medioambiental y económicamente viable. Dos de los requisitos clave fueron que el plan tuviera resultados medibles en el tiempo y que pudiera ponerse en funcionamiento con el capital inicial que se recibiría como premio.

“A la rueda rueda”, la propuesta ganadora de Paff, consiste en la construcción de un espacio recreativo, a partir de cubiertas en desuso, para los niños y adolescentes del oratorio de Villa García, un complejo de viviendas localizado en el límite departamental entre Montevideo y Canelones.

Por su parte, los 18 integrantes de Bopuff desarrollaron “Reciclando Ideas” para reducir el impacto del descarte inapropiado de basura y generar el hábito del reciclaje en el barrio de Lezica, en dónde se encuentra el colegio. La propuesta consiste en armar pufs a partir de botellas de PET.

“La jornada fue increíble, la pasamos muy bien y no pensamos que íbamos a ganar ya que es nuestra primera experiencia como empresarios juveniles. Para armar el puf de botellas y materiales reciclados nuestra idea es, a lo largo de todo el año, distribuir recipientes tanto dentro como fuera de la escuela para que la gente coloque los residuos, principalmente, envases de plástico. Además, proponemos al público que deje una propuesta dentro de la botella”, cuenta Santiago di Siervi, integrante del equipo de Marketing de la empresa juvenil Bopuff.

Fátima Pouse, Directora de Recursos Humanos de Bopuff, agrega: “No queríamos imponer una solución, sino que la buscáramos todos juntos. Por eso, cada viernes la empresa va a elegir la mejor idea entre las enviadas por el público dentro de las botellas e intentará llevarla a cabo”. La consigna del primer mes tendrá que ver con la relación entre el colegio y el barrio; el segundo, sobre la relación entre los jóvenes; y el tercer mes, acerca de la basura. Y luego evaluarán con cuáles siguen.

“Nos parece sumamente bueno que empresas grandes como Montevideo Refrescos, a través de la marca Vitale, nos apoyen”, señala Fátima. Y concluye: “Está muy bien que nos demuestren que nosotros también podemos; es un incentivo para que el día de mañana podamos, efectivamente, cambiar el mundo”.