La igualdad de género lejos está de ser solo un imperativo social: también es un vehículo para el crecimiento económico de un país. Así quedó en evidencia en la jornada “Empoderamiento Femenino, un tema de todos” organizada por Endeavor Uruguay y de la que participaron más de 80 directivos y empresarios.

Durante el encuentro se compartió información y se encaró la problemática desde un abordaje original para fomentar este cambio social que tiene además un inmediato impacto positivo también en lo económico. Es que el empoderamiento femenino influye de manera directa en el PBI de un país, en sus tasas de empleo y en la comunidad en general. Por eso la inclusión plena de las mujeres es clave para el desarrollo de cualquier país.

Así lo destacó en diálogo con Journey Joaquín Morixe, Director Ejecutivo de Endeavor, quien además advirtió sobre los beneficios asociados a este tipo de políticas. “Hay resultados económicos concretos, cuantitativos y cualitativos para las organizaciones que adoptan medidas de inclusión. Pero esto es importante principalmente para que seamos una sociedad más igualitaria, equitativa, con más oportunidades para las mujeres y, seguramente, todo eso termine repercutiendo en una sociedad más feliz” advirtió.

Un impacto positivo directo

Según datos del Foro Económico Mundial la brecha de oportunidades económicas para las mujeres llega al 36 por ciento. Algo que no se corresponde con el impacto positivo que gozan aquellas sociedades con mejores niveles de igualdad de género. Por ejemplo, de las 345 mayores empresas en América Latina, las que cuentan con directorios mixtos mejoraron sus resultados en un 45%, mientras que de las empresas ranqueadas en Fortune 500, las más rentables son precisamente las que cuentan con mujeres entre sus directores.

Sin embargo, los prejuicios pueden ser más fuertes que los datos empíricos. En ese sentido Verónica Raffo, una de las socias en CPA Ferrere, advirtió que “pese a tener el mismo nivel de calificación, a nivel mundial son los hombres quienes dominan en el mercado laboral. En especial en los lugares de liderazgo, incluso cuando apenas el 56% de los hombres en cargos gerenciales están ‘muy interesados’ en alcanzar posiciones de alta dirección, contra un 76% entre las mujeres” aseguró.

En esa misma línea, Joaquín Morixe explicó que “cuando uno mira algunas cifras como, por ejemplo, el hecho de que cada 100 gerentes generales de grandes empresas en Uruguay apenas cuatro son mujeres queda claro que hay un problema ahí, y más cuando al profundizarse en el tema uno se da cuenta de que las mujeres están igual o mejor capacitadas que los hombres. Por eso llevamos a cabo esta jornada, para tener la visión de las mujeres y de los hombres sobre la problemática y, además, empezar a contagiar y a ‘evangelizar’ a quienes toman las decisiones, porque estos cambios a nivel empresarial, sin duda, tienen que empezar desde arriba”.

Agentes de cambio

Además de las disertaciones, en el encuentro también se desarrollaron mesas redondas, donde se discutió sobre los sueños en materia de género para el 2022. “Uruguay, primer país de Latinoamérica con 40% de mujeres en cargos ejecutivos y gerenciales”; “Será obligatorio en las escuelas primarias públicas y privadas  educar en los principios de libertad e igualdad de género” o “El técnico de la selección uruguaya de fútbol es mujer”, fueron algunos de los deseos expresados por los participantes durante la actividad.

“Fue muy positivo viajar en el tiempo y entender dónde nos imaginamos, cuál es nuestra aspiración para el país y, después, volver al presente y determinar acciones concretas que se pueden tomar hoy para empezar a dirigir el barco hacia esos destinos.

“Sobre el final se generaron discusiones bien interesantes y acciones concretas e ideas que todos nos llevamos para cada una de nuestras organizaciones” aseguró a Journey Joaquín.

Así, los participantes del encuentro pudieron percibir cómo la imagen que se tiene del futuro afecta el presente, cómo hombres y mujeres tienen opiniones distintas, y la importancia de la empatía social para lograr el tan anhelado cambio. Además, tuvieron la oportunidad de conocerse e intercambiar experiencias, ponerse en el lugar del otro y soñar juntos un Uruguay más igualitario.

Ideas en acción

El compromiso con el cambio debe trascender las palabras y plasmarse en acciones concretas. Es por eso que con el propósito de fomentar el empoderamiento económico de las mujeres Endeavor Uruguay y Coca-Cola llevan adelante el programa Emprendemos Juntas que ya benefició a más de 500 emprendedoras uruguayas desde su lanzamiento en mayo de 2017.

“Esta jornada fue un gran complemento al programa Emprendemos Juntas, que es un apoyo directo a  mujeres emprendedoras para que desarrollen su liderazgo, mejoren sus habilidades de gestión y puedan hacer crecer sus emprendimientos” aseguró Joaquín. Y explicó: “La principal diferencia entre esta jornada y las mentorías y talleres de Emprendemos Juntas es que en este encuentro le dimos al tema un abordaje corporativo; es decir, discutimos el rol de las mujeres adentro de las empresas, sobre todo en las de gran porte”.

Si querés saber más acerca del trabajo que Coca-Cola realiza en el marco del programa Emprendemos Juntas, podés leer esta nota.