Durante 106 años, el destino de la librería Mosca Hermanos estuvo regido por hombres. Hasta que llegó Cristina. Fue ella la primera mujer en incursionar en el negocio familiar. Las paredes de este tradicional comercio uruguayo no sólo fueron el lugar donde la joven desarrolló su interés innato por los negocios (asegura haberlo heredado de su abuelo fundador y de su padre), sino que además desde allí impulsó su carrera emprendedora. Hoy Cristina está al frente de Bookshop, uno de los líderes en el mercado de libros nacional, con 10 locales, 86 empleados y ventas anuales de más de 500.000 unidades.

Por su ejemplo y trayectoria, Cristina fue una de las empresarias uruguayas invitadas a compartir su historia en el lanzamiento de Emprendemos juntas, el programa de Coca-Cola y Endeavor Uruguay que ofrece mentorías a 500 mujeres para formarse en negocios. La iniciativa forma parte de 5by20, el programa global de la Compañía para empoderar a cinco millones de mujeres de su cadena de valor para el año 2020.

“Mosca era una empresa de más de 40 primos. Como administrarla entre todos iba a ser muy difícil me imaginé que sería vendida y por eso busqué armar mi propio camino. Así, en agosto de 1990, nació Bookshop”, relata la emprendedora, que tuvo que hacer frente a la adversidad en varias ocasiones. Por ejemplo, durante la crisis económica de 2002 y cuando, en 2015, un incendio causado por un cortocircuito destruyó todo el depósito, de la compañía.

“Las llamas tenían la altura de un edificio y duraron tres días. Perdimos todo. Pero el fin de semana siguiente nos dedicamos a trabajar en un plan para solucionar el problema. Aprendimos que dependemos de nosotros; que debemos tenernos confianza, y esa seguridad nos permitió avanzar. Además, empezamos a adoptar medidas para reducir riesgos y a alquilar distintos depósitos para almacenar los libros”, dice la empresaria y asegura que de cada momento difícil obtuvo un aprendizaje.

La empresaria, para quien una de las claves del éxito es atraer talentos e invertir constantemente en el equipo humano con el que trabaja, sugiere a los nuevos emprendedores contar con un mentor. “Yo también lo hice en algún momento. Es clave compartir. La experiencia de una mujer puede adelantar lo que otra va a tener que afrontar en breve. Por eso, la oportunidad que ofrece Emprendemos Juntas es extremadamente valiosa”, asegura.

“La mujer que se dedica al mundo empresarial no debe tener miedo –alienta Cristina-. Precisa entender que posee cualidades para competir de igual a igual con un hombre, y más: tiene una versatilidad y una aptitud inigualables para comunicarse y crear un mejor ambiente de trabajo. Las primeras que necesitamos estar convencidas de eso somos nosotras, eso es lo que hace que el desafío salga bien. Con mucho esfuerzo y seguridad se puede lograr todo”.


 

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