El modelo económico tradicional basado en la concepción de que los recursos, la energía y el dinero son infinitos y fáciles de conseguir ya no es viable. Hoy, cada vez más se entiende que la lógica lineal de extraer-fabricar-eliminar debe dar paso a un sistema que tenga en cuenta tanto la limitación de los recursos como su impacto en el medio ambiente. Esta idea sintetiza la economía circular, que se basa en reutilizar, reciclar y recuperar aquello que más se aprecia, pero manteniendo siempre su calidad.

Bea Pérez, Directora de Sustentabilidad de The Coca-Cola Company, en su panel de la AMNC (Reunión Anual New Champions del Foro Económico Mundial).

Sobre esta idea disertó Bea Pérez, Directora de Sustentabilidad de Coca-Cola, durante su participación en la Reunión Anual New Champions del Foro Económico Mundial, que se realizó en junio de 2016 en en Tianjin, en China. Este encuentro convocó a más de 1.500 representantes de gobiernos, sociedad civil y empresas privadas con el objetivo de trabajar para potenciar la innovación, la sustentabilidad y las transformaciones a gran escala para el beneficio de las comunidades de todo el mundo.

Pérez se refirió a cómo los cambios sistemáticos y estratégicos y las tecnologías emergentes están transformando el futuro del consumo. Y, en este punto, enfatizó en la necesidad de adoptar el modelo de economía circular, que es central para esta transformación.  

Desechos valiosos

Pérez explicó que, en base al modelo de economía circular, Coca-Cola centra sus esfuerzos en obtener el máximo valor posible de cada recurso, de cara no solo a mejorar la sustentabilidad, sino también con el objetivo de maximizar su rentabilidad.

Es por eso que la sustentabilidad es el eje de transformación empresarial de Coca-Cola, centrándose en aquellas áreas de su actividad que más pueden aportar a la economía circular: envases, agua y agricultura sustentable.

En cuanto al reciclaje de envases, todas las botellas y latas de la Compañía son reciclables y contienen material reciclado. Por ejemplo, en Uruguay, Montevideo Refrescos, utiliza botellas producidas con un 10% de envases post consumo y 100% reciclables. La fabricación de estos envases, disponibles para la presentación de 600 ml de Coca-Cola, Coca-Cola Light, Coca-Cola Zero y Coca-Cola Life, forman parte del proyecto Botella a Botella, que reutiliza la resina de PET post consumo para reducir el uso de resina virgen y contribuir a ahorrar energía durante el proceso productivo de los envases.

Otro ejemplo en el campo del reciclado de envases es el lanzamiento de EKOCYCLE, una impresora 3D que es capaz de transformar botellas PET recicladas en cargadores de móvil, libretas, fundas de tablets y joyería sustentable en comunidades de Latinoamérica, África y Asia. Más allá de la reducción de residuos y su menor impacto en el medio ambiente, a través de estas acciones de reciclado, unido al proyecto 5by20 que busca promover y empoderar cinco millones de mujeres para el 2020, Coca-Cola colabora para que personas de diversas regiones en desarrollen logren generar sus propios ingresos.

El uso de los recursos naturales también está contemplado por el modelo de economía circular. En el caso de Coca-Cola, tanto por ser un insumo clave para sus productos y procesos productivos como por ser esencial para la vida y un derecho humano, el cuidado del agua es fundamental.

La falta de acceso al agua segura pone el peligro la salud y el sustento (por ejemplo, mediante la agricultura) de muchas comunidades en todo el mundo.

Por eso, a nivel global, en 2007 Coca-Cola se comprometió a reabastecer a las comunidades y a la naturaleza el 100% del agua que utiliza en sus bebidas y procesos productivos para el año 2020. Esta meta ya se ha logrado a nivel global y se trabaja para que cada país la alcance individualmente. En Uruguay, por ejemplo, la Compañía colabora para recuperar el ecosistema del Valle del Lunarejo junto a la Fundación Instituto del Río Negro (INDRA) y Fundación Avina.

Para lograr un sistema productivo sustentable es necesario dejar atrás la economía y forma de consumo lineal para dar un paso adelante. “El marco global de sustentabilidad de Coca-Cola refleja ese pensamiento circular”, asegura Pérez.