Los problemas de las millones de personas que no tienen acceso a agua potable, saneamiento e higiene (WASH, por sus siglas en inglés) pueden parecer irremediables. Pero los desarrolladores globales que buscan respuestas a estas problemáticas podrían sorprenderse, de la mano de uno de los circos más conocidos del mundo.

Desde 2013, cada año el Cirque du Soleil ofrece durante una noche un espectáculo algo diferente en Las Vegas, Estados Unidos. Aunque la producción presenta las mismas acrobacias de alto vuelo y los fantásticos vestuarios que convierten a Cirque du Soleil en un fenómeno mundial, por ejemplo, el 3 de marzo de este año el espectáculo hizo hincapié de una manera bellísima en la importancia del agua en nuestras vidas y las amenazas sobre la humanidad si no actuamos para cuidarla.

El evento único, conocido como “One Night for One Drop” (“Una Noche a cambio de Una Gota”), es una tradición benéfica que comenzó cinco años atrás brindando apoyo a  One Drop, la organización filantrópica del Cirque du Soleil. La organización fue creada en 2007 por el fundador del reconocido Circo, Guy Laliberte, con la misión de proporcionar acceso al agua potable a comunidades en todo el mundo, transformando las condiciones de vida de las personas y su posibilidad de cuidar de sí mismas de manera sustentable.

En la noche del quinto evento anual, también se anunció una inversión de U$S 25 millones para la iniciativa de acceso al agua potable Lazos de Agua, por parte de los socios participantes de One Drop: la Fundación FEMSA, la Fundación Coca-Cola (en inglés) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El proyecto fue puesto en marcha en 2013 con el objetivo de proveer acceso al agua potable, al saneamiento y la higiene a poblaciones de cinco países de América Central y América del Sur. Con la nueva inversión, los socios apuntan a proporcionar la tecnología WASH y las mejores prácticas a más de 200.000 personas en México, Nicaragua, Guatemala, Colombia y Paraguay para el año 2021.


Si bien se trató de un evento de caridad, los artistas de renombre mundial no sólo beneficiaron financieramente a las millones de personas que carecen de agua. De hecho, One Drop se ha convertido en un modelo a seguir por los desarrolladores mundiales que quieren enseñar a las comunidades de todo el mundo a utilizar nuevas tecnologías y estrategias de uso eficiente y conservación del agua.

“Uno de los elementos más importantes para garantizar la adopción a largo plazo del acceso y los servicios WASH es educando a la comunidad acerca de los importantes cambios de comportamiento respecto de las prácticas de salud y los hábitos sociales”, afirmó Greg Koch, director senior de administración del agua de The Coca-Cola Company. “Esto viene luego de asegurar que los servicios que se proporcionan sean seguros y sustentables para una determinada comunidad. Los programas Lazos de Agua están diseñados para lograr ambos objetivos en la mayor cantidad de comunidades posible”.

Si se le enseña a las comunidades a través del arte y el teatro -con raíces en la cultura del lugar-, el cambio podría ser radical,  aseguran los desarrolladores.

“Debemos tener en cuenta que estas comunidades rara vez tienen acceso al arte”, sostiene Ernenek Duran, director del programa One Drop. “Estos lujos generalmente se reservan para habitantes de ciudades, personas con poder adquisitivo. Al llevar el arte a las comunidades... se los hace partícipes y su espíritu se revitaliza”.

elen Price Lazos de Agua

Helen Smith Price, presidente de la Fundación Coca-Cola y vicepresidente de Global Community Affairs para The Coca-Cola Company, habla en el evento de lanzamiento de Lazos de Agua.

Si bien One Drop ha convertido al arte social en una parte integral de su estrategia, desde su creación hace casi 10 años, con la participación de la organización en esta nueva etapa de Lazos de Agua, el programa se centrará más puntualmente en el arte social como catalizador para el cambio de comportamiento.

Los desarrolladores que participan en Lazos de Agua comenzarán a implementar dichas prácticas en las comunidades en los próximos años, tras el éxito de la estrategia en algunas áreas. En 2014, One Drop y Fundación FEMSA pusieron en marcha un proyecto piloto experimental en Veracruz, México, en un intento por demostrar el nuevo concepto de desarrollo del arte social. Según el gerente de Programas de Agua de la Fundación FEMSA, Carlos Hurtado, los desarrolladores observaron un mayor porcentaje de retención de información y un cambio en las prácticas en relación a los programas anteriores. Un informe de FEMSA realizado durante la prueba piloto Veracruz, en un pueblo llamado Mixtlantlakpak, demostró un incremento del 46% en el número de personas que retenían mensajes sobre el correcto tratamiento del agua cuando el arte social se encontraba involucrado.

Algunos de los cambios de comportamiento más visibles, dice Hurtado, tuvieron lugar luego de la representación teatral infantil, organizada por un profesional de artes sociales de One Drop.

“En cualquier expresión artística, como cuando se concurre a ver una obra de teatro o a escuchar ópera, existen conexiones entre el intelecto y el corazón”, expresa Duran. “El conocimiento es mejor recibido, y las personas pueden comprender mejor la situación y avanzar hacia una meta”.

Para Duran, si bien los métodos “tradicionales” de desarrollo de la comunidad —la educación en las clases y la realización de talleres educativos— han tenido un impacto positivo, éstos se encuentran limitados en su potencial de influir sobre cambios de comportamiento. Por ejemplo, una campaña de lavado de manos puede difundir la importancia de la higiene, pero la gente no siempre internaliza una lección sencilla de lo que es correcto e incorrecto.

'Debemos tener en cuenta que estas comunidades rara vez tienen acceso al arte. Estos lujos generalmente se reservan para habitantes de ciudades, personas con poder adquisitivo. Al llevar el arte a las comunidades... se los hace partícipes y su espíritu se revitaliza'


Escribir, dirigir y representar una obra, son prácticas que comienzan a brotar naturalmente en las personas. One Drop también ha observado niveles de cambio de hábitos mucho más altos entre los grupos que experimentaron un elemento artístico incorporado en las historias y lecciones acerca de WASH. Duran recuerda un ejemplo de la India, en el que se abordó por medio de una obra humorística la costumbre de defecar al aire libre -un tema cultural tabú, que representa un enorme problema-, que despertó a los padres a la realidad.

“Eso es poderoso. De repente hicieron un clic y dijeron 'deberíamos estar enseñando esto a nuestros niños'. Es una manera eficaz de introducir nuevas normas sociales a la comunidad”, dice Duran.

One Drop recluta, además, artistas locales; uno de sus scouts anteriormente trabajaba para Cirque du Soleil para conseguir a los mejores payasos. Ahora está buscando artistas con talento en ciudades y pueblos de todo el mundo que puedan transmitir mensajes poderosos a sus vecinos y, al mismo tiempo, comprender dónde se encuentran los límites culturales.

Duran recuerda una obra llamada “Río Abajo”, que estuvo de gira por el sur de Honduras. Representada por artistas de ese país, era sorprendentemente gráfica acerca de las consecuencias de contaminar fuentes de agua por medio de la defecación y la falta de higiene, pero el artista local conocía sus limitaciones y lo que sería efectivo.

“Las comunidades no siempre relacionan agua contaminada con enfermarse”, sostiene Duran. “Entonces -agrega-, cuando se explican esas relaciones, las internalizan. Queremos mostrarles de una manera lúdica, pero con mensajes muy claros”.

Esto no es algo que el dinero pueda comprar. El año pasado, el espectáculo de Cirque du Soleil recaudó U$S 6,5 millones para One Drop. Pero en el caso de eventos filantrópicos similares, el cambio resultante en las comunidades con escasez de agua no se ve reflejado sino hasta mucho tiempo después. Lleva tiempo, tecnología y un cambio de comportamiento. Las comunidades deben también continuar pagando aranceles por los equipos y mantener la infraestructura. Si las comunidades no internalizan las mejores prácticas de WASH como necesarias y habituales, posiblemente nunca se logre el cambio permanente que se necesita.

La idea detrás de la nueva fase de Lazos de Agua es que aplicando el arte culturalmente relevante a la educación WASH, se pueda lograr un cambio permanente, especialmente teniendo en cuenta el éxito de los proyectos recientes en México y Honduras.

Lazos de Agua llegó con WASH a 110.000 personas en 196 comunidades desde 2014 a 2016 y el grupo de trabajo colaborativo tiene como objetivo llegar a 200.000 personas en Latinoamérica para el año 2021.

Durante los próximos 10 años, la asociación tendrá como objetivo ampliar su influencia incrementando las inversiones para alcanzar a millones de latinoamericanos. La meta es demostrar a los gobiernos locales la eficacia de un cambio de comportamiento basado en el arte social, que luego brindará acceso a préstamos del BID para invertir exclusivamente en el desarrollo comunitario. Este esfuerzo mejoraría drásticamente las posibilidades de la región de alcanzar el logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible # 6 (en inglés).

“Uno de los elementos más importantes es que no sólo estamos implementando arte social, sino que además estamos llevando a cabo un sistema de aprendizaje, seguimiento y evaluación, de modo de poder contar con un método comprobado para otras organizaciones”, dice Hurtado. Y concluye: “Nuestro objetivo es lograr un gran efecto multiplicador”.